martes, 31 de julio de 2007

Hilos dorados de ilusión


Bela musica-Wollenreider

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Había una vez una niña, esta niña poseía un pequeño tesoro. Entre sus manos guardaba unos hilos dorados, eran tres, cada hilo significaba algo en su vida, su familia, sus amigos y su corazón. Tres hilos dorados que guardaba en sus manitas pequeñas tratando de que nadie se los quitara nunca.

Pero tenía unos amigos que siempre andaban investigando porqué ella siempre escondía las manos, no las escondas decían, déjanos ver qué tienes ahí, presionaban, sin embargo ella sonreía y continuaba con sus hilos entrelazados entre sus deditos y sus manos juntas, apretadas inocentemente a la espalda, sabía que tenía un tesoro y sabía que debía protegerlo.

Un buen día mientras llevaba ese tesoro entre sus manos vino un viento muy fuerte y en un descuido suyo, los hilos juguetones se fueron desenrredando y libres volaron hacia el cielo escapándose de sus manos. La niña contempló con tristeza como su pequeño tesoro se escapaba rumbo a las estrellas.

Y quedó triste...

Pasaron muchos, muchos años y aquella niña había crecido hasta convertirse en una hermosa mujer. Pero seguía recordando aquellos hilos que un buen día habían volado en un descuido suyo de sus manos.

Un buen día estando con su madre, de repente ella empezó a llorar y le dijo: no quiero volver a sufrir como cuando era pequeña, no quiero volver a revivir aquella historia, yo no voy a poder afrontarla sola... La hija comprendiendo lo que decía le dijo, no te preocupes mamá yo estoy aquí, no te voy a dejar sola, todo saldrá bien, estoy a tu lado, lo pasaremos juntas y sonreiremos al final, ya lo verás. Al punto a sus manos cayó del cielo un hilo dorado, ella sin comprender bien pero contenta de tener algo que le recordaba lo que había perdido, apretó su mano y mirando al cielo le agradeció el regalo y se lo enroscó en un dedo recordando cómo lo hacía cuando era pequeña.

Pasaron unos meses y otro día quedó con unas amigas, querían decirle algo... Ella ilusionándose pensando que le invitarían a una fiesta, a tomarse unas copas quedó con ellas. Pero la noticia fue distinta en vez de salir sonriendo se despidió con el alma en un puño y el corazón hecho pedazos. Al marcharse sin comprender porqué ese daño... miró al cielo y dijo, ojalá sean felices y dejen de necesitar herirme, al momento de haber pronunciado esa frase cayó del cielo otro dorado hilo que se instaló cómodamente entre sus dedos. La mujer al verlo, lo recogió con cuidado y volvió a cerrar su mano agradeciendo el detalle.

Pasaron apenas unas horas de ese encuentro y estando de noche ya una de esas mismas amigas, apretó la herida con un mensaje certero... la mujer al recibirlo comenzó a sentir que su pecho se separaba del corazón y todo se deshacía en desilusión, desesperanza y desencanto... pero mantuvo la entereza y repondió con serenidad y buenas palabras y luego, aún siendo de noche miró al cielo y tan solo dijo: ojalá sea feliz, se lo merece... y en ese mismo instante apareció del cielo sin luna un tercer hilo dorado que posándose en las manos se enredó con familiaridad entre sus dedos.

La mujer contempló su mano y vio con asombro y emoción que había recuperado su tesoro y entonces comprendió y esbozando una sonrisa abrió su mano con gratitud y soltó todos los hilos, que libres volaron de nuevo al inmenso cielo.

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Un hilo dorado es ese momento especial que cae del cielo a tus manos para recordarte que quien sabe generar amor, amistad y comprensión, siempre tendrá un tesoro en su vida y no hay que tener miedo ni tristeza a perder ese tesoro por malos vientos cuando se ha comprendido de que manera SIEMPRE se pueden volver a enroscar en tus manos pequeños hilos de ilusión.

Mascota para días grises

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Esta es una mascota analógica que os despertará una linda sonrisa en esos días que se despierten grises. Con sus grandes orejotas escuchará con entrega y atención vuestras calladas tristezas.


Tiene un gran cabezón para que le quepan todas sus grandes ideas.
Tiene un ojito pequeño para ver lo esencial y el otro haciendo el guiño de la complicidad.
Tiene una gran nariz para oler rápidamente las desilusiones.
Y sentadito y calladito, simpaticón y fiel, siempre estará ahí cuando lo necesites.

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Si estáis tristes nada mejor que una buena dosis de imaginación para despertar sonrisas y abrir el corazón.

Las palabras que producen Sol




¡Niños!, ¿queréis saber cómo se construye un Sol?

Tenéis que seguir las siguientes indicaciones, ¿vale?:

Esta noche elegid de entre todas, una nube, cerrad los ojos y pensad que os subís a ella, sentaros y acomodaros bien y con las manitas muy cerca del corazón pedid a los vientos algodonados que os lleven con ilusión hacia el viaje maravilloso de los sueños. Dejad antes bajo vuestra almohada vuestros deseos hacia vuestra familia escritos en un papel, escribidlos en letra grande y en varios colores, ah y colocad también una linterna, es por precaución, algunos a donde váis tal vez encontréis un poquito más de oscuridad, entonces la encendéis y así veréis mejor el camino que seguís.

Agarraos bien porque volaréis al pais de las sonrisas y los bellos colores en la cara, donde hay un montón de golosinas, caramelos de muchos colores y sabores y muchos, muchísimos juegos que despertarán vuestra imaginación. Cuando después de un ratito de estar jugando en los cielos percibáis una dulce voz que os llama, tal vez sintáis una caricia en vuestra carita, abrid con fuerza los ojos, estaréis despertando a un nuevo día.

Y entonces con mucha ilusión no olvidéis pronunciar las palabras mágicas y entonces dentro de vuestra casa, yo os lo aseguro, veréis brillar el Sol. Unos niños las pronunciaréis así de golpe, abiertamente, otros incluso gritando,los más tímidos entregad vuestra lista de deseos como si fuera un regalo y con ello será suficiente y si alguno no tiene ánimo para hacer nada de eso... simplemente que mire al cielo y regale una sonrisa, eso me han dicho que también vale.
Ah, pero qué despistada soy, se me olvidó deciros cuales son esas palabras mágicas que debéis pronunciar:

A ver repetid conmigo, todos al mismo tiempo, tenéis que aprenderla muy bien, no se os puede olvidar:

¡¡Te quiero mamá!!

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Mamá se puede además sustituir por Madre y así esta recomendación la podemos seguir las personas que somos un poco más mayores que vosotros, porque el efecto que produce es el mismo, esas palabras producen Sol.

La cajita de los deseos...



Escapar-Moby_y_Amaral

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- ¿Qué tienes ahí?
- Es mi cajita de deseos, - dijo una niña sonriendo.
- ¿Y qué hay en ella?
- Pues mis deseos, ¿qué va a haber?, vaya pregunta más tonta.
- Me refiero a qué deseos, no seas tan listilla, dime ¿qué deseos guardas?.
- En realidad solo guardo uno, porque solo tengo uno... pero es un deseo muy muy muy muy grande.
- ¿Muy grande y lo guardas en una cajita tan pequeña?, a ver y dime, ¿cual es?
- Mi deseo es... ¡ser feliz!- Hale, ¿no podías haber buscado algo más sencillito más cercano?
- ¿Como qué?
- Pues no sé un deseo de esos que puedan llegar a cumplirse, eso que dices es como muy general, ¿no?
- Ah, no, qué va, es muy concreto mi deseo, dijo la niña ampliando su sonrisa infantil.
- ¿Cómo va a ser concreto el deseo de ser feliz?, eso es como muy impreciso, no dice nada, eso lo desea todo el mundo, además nadie sabe cómo se consigue, así que una niña como tú pues menos, sentenció el pequeño.
- Yo sí lo sé, ¡claro que lo sé! yo lo tengo aquí guardado, en mi cajita... dijo la niña de forma inocente.
- Pero ¿cómo vas a tener guardado en tu cajita ese deseo?, no seas loca, eso no es posible.
- Claro que sí ¿te gustaría verlo?
El niño, con actitud prudente pero corazón curioso, dijo:

- Bueno, vale, a ver enseñáme qué tienes en la cajta, enséñame tu deseo.

La niña abrió la caja, dentro de ella había una pequeña almohada de plumas blancas...

- ¿Una almohada?, ja, ja, ja, ¿esa es tu forma de definir la felicidad?, ja, ja, ja, no me hagas reir más, mira que eres graciosa, ¡que loca estás!.

La niña se le quedó mirando boquiabierta y mirando su cajita con incertidumbre la fue cerrando lentamente y se sentó en una escalera.

El niño no paraba de reir, ella simplemente le observaba.

Después de una rato de risas, de repente el niño viendo a la niña sentada que seguía sin moverse, sin reirse ni decir nada, pensó que tal vez había sido desconsiderado por reirse de esa forma, pues parecía que ella no lo había tomado bien y entonces se acercó a ella y le dijo:

- Oye, perdona, lo siento, es que no podía evitarlo, al ver la almohada, las risas me han saltado como resortes, perdona ¿te ha molestado?
- No, pero no entiendo muy bien... ¿porqué te ríes?, - contestó la niña.
- ¿Qué porqué río?, hombre, no me negarás que simplificar la felicidad en una almohada resulta divertido... es que tienes cada cosa...
- Anda, pues entonces tú, dime... ¿cómo simplificarías la felicidad?
- ¿Yo?, - dijo el niño un poco inquieto pues no se imaginaba tal pregunta así, tan de repente, -pues, humm, veamos, yo... yo resumiría la felicidad, pues, no sé, en alegría, en risas, muchas risas y ¡muchas carcajadas!!.

Entonces la niña mirándole a los ojos esbozó una sonrisa y le dijo a su amigo con voz ilusionada:
- Ah, bueno, entonces no está todo perdido, tú también puedes tener una cajita de deseos y ya sé lo que puedes guardar en ella...
- ¿El qué?, - dijo el niño confundido.
- Pues tu deseo de ser feliz... - contestó la niña como si la respuesta fuera algo obvio.
- ¿Pero qué dices? sigo pensando que eso no se puede hacer, ¿cómo voy a guardar todo eso que te he dicho en una caja?
- Pues muy fácil, toma mi cajita... -dijo la niña tendiéndole en su mano su pequeña caja.
- ¿Y para que quiero yo tu cajita? ¿estás loca o qué te pasa?
- No, no estoy loca, te doy mi cajita para que la metas dentro de la tuya... te despertará una sonrisa siempre que la abras y así tendrás tu felicidad... tus risas, tu alegría y tus carcajadas.


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Que bello sería este mundo si cada vez que nos invade la tristeza o la desesperanza pudieramos coger una cajita de un ser querido y guardarla dentro de nuestra cajita de deseos. Aumentarían nuestros deseos... de ser felices.

Historia de un punto y una coma


Había una vez un punto... un punto grande, bien redondo, uno de esos puntos que cuando lo ves piensas: ese punto es de los que marcan finales, de los que se ponen aparte... pero él siempre se sentía el último, es por eso que todos sus amigos le llamaban Puntito.

Y había una vez una coma, una coma pequeñita, muy tímida, apenas terminaba una palabra y aparecía como sorprendiendo, ¿me pongo ya? era siempre su pregunta, humm, veamos, decía una palabra, humm, vale Comita, ya tenía ganas de descansar un ratito. Comita era feliz haciendo su cometido, parar, dar aliento, su vida se resumía en esa importante misión y trabajaba afanosamente en cada frase larga.

Puntito, aunque no se daba ninguna importancia siempre sentenciaba, era su cometido, a él no le gustaba pero esa era su misión, ahora acabas porque lo digo yo y punto y así era, Puntito llegaba corriendo y se ponía. Él lo terminaba siempre todo, alguien decía: se acabó y entonces iba y se ponía y sí, era cierto, porque todo terminaba.

Un buen día Puntito se reunió con otros dos puntos e hizo la siguiente pregunta:¿vosotros qué pensáis de Comita?Todos al unísono contestaron: pues que es muy tonta, muy presumida, se cree alguien pero todo el mundo la torea, es verla aparecer y enseguida una palabra se abalanza sobre ella y se queda así como en medio de nada, siendo muy poquita cosa, además es débil, no se hace respetar, a veces cuando va a ponerse de repente aparece una y griega... y hale, tiene que quitarse corriendo porque a esa conjunción no le gusta nada que le resten protagonismo.Ya, tal vez tengáis razón, - dijo Puntito - yo también pensaba igual pero, no sé, siempre anda de aquí para allá con su sonrisa, no sé, parece feliz...

Qué va, no puede ser feliz, es imposible que lo sea, no puede, no sabemos cómo podría serlo, dijeron los dos puntos uniéndose a Puntito mientras se quedaban todos como suspendidos, pensando, dudando, los tres puntos juntos...

Comita, un buen día acertó a pasar por delante de Puntito y éste le dijo: me gustaría preguntarte, ¿porqué siempre que te veo andas feliz de un lado para otro?, tu misión no creo que sea tan importante, no tienes tanta responsabilidad y sin embargo actúas como si fueras lo más importante del mundo, y diciendo esto terminó en punto y se apartó para dejarle hablar.
Uy, es que lo soy, dijo Comita sin inmutarse, soy muy importante, sí, sí, sí, sin mi el mundo iría al revés, soy imprescindible, me siento bien estando por aquí, ayudando, dando aliento, por eso y tan solo con eso pues soy feliz.

Puntito, que seguía sin entender porqué tenía tanto ánimo, porque era tan incansable, le dijo: Hagamos una prueba, yo voy a demostrarte para lo que valgo, porqué se me necesita, porqué creo que sin mi, nada tendría el sentido que ha de tener.Humm, vemos dijo Comita, demuéstramelo, yo te escucho.

Verás, dijo Puntito, tratando de sacar pecho, yo sentencio frases, las termino, aquello que no me gusta pues voy y hale lo pongo punto. Cuando se necesita cambiar de tema, siempre acudo, vario el tono, afirmo, niego, soy necesario en una frase, sin mi, no todo tendría el sentido correcto. He dicho y punto. He finalizado.

¿Lo ves?, dijo Puntito emocionado de que todo le hubiera salido tan rápido y tan bien hasta el final.

Vaya, vaya, ya veo, ya, dijo Comita, claro eres tan, tan, tan... tan punto, pero, bah, psssst, yo así mirándote ahora más, te veo más bien tirando a normalito, un punto como muchos otros. Verás, siendo redondo... no sé podrías haber tenido más aspiraciones, ¿no? no sé, podrías haber estudiado más y haber llegado a ser pues, humm, veamos, una pelota de futbol o, si no mejor pues un balón de baloncesto o hasta, ya puestos en pedir, pues, con una Cátedra llegarías a ser quizá un Sol grande y bello, que también es redondo, incluso si no querías ser tan importante y estar siempre trabajando pues algo más existencial como la Luna cuando está llena, en cambio.... en fin, solo te has quedado en un simple punto, solo un punto.

Pero, ¿que te has creido?, dijo Puntito muy enfadado, a ver demuestrame porqué tú eres tan importante:verás, dijo Comita, mira hacia arriba, ¿aún no lo entiendes?, intenta decir todo lo que está escrito sin ponerme en ningún sitio... ja, ja, ja, rio Comita divertida, te quedarías sin aliento, te morirías, en cambio a ti, si te sustituyeran por mi, puede que quedara todo un poco soso y aburrido, como sin ritmo, no te lo niego pero ¿sabes? nadie se moriría por no ver un solo punto, si acaso se enfadarían, nada más, pero las frases, igualmente se comprenderían sin ti. Así que no eres necesario.

Puntito miró hacia arriba, y viendo tristemente lo que Comita trataba de decir y que tenía razón, agachó la cabeza y avergonzado se fue a ponerse en último lugar.

De repente, una voz que había estado por ahí, como quien no quiere la cosa, escuchando, se acercó a Puntito, lo tomó suavemente de su mano y acercándose a la coma le dijo:Eh tú Comita, no seas tan presumida, has hecho llorar a Puntito siendo tan pretenciosa, ¡discúlpate ahora mismo!.Comita, se quedó muy sorprendida con tales palabras, pues ella no quería hacer llorar a Puntito, solo explicarse y se le había ido un poco la mano en sus fantasías, así que viendo que había sido muy dura y desconsiderada pidió disculpas a Puntito y muy apenada le dijo: Puntito, yo no quería herirte, de veras que no, a veces me dejo llevar por mi ímpetu pero yo no quería que te sintieras mal, de veras ¿qué puedo hacer para que me creas, cómo puedo hacer para que me perdones?

Y Puntito mirándola a los ojos viendo en su carita que era sincera porque resbalaba de ella una lágrima le dijo:Me gustaría que me acompañaras en las frases, yo no quiero estar siempre terminándolo todo, me gustaría hacer algo como lo que haces tú, ayudar a entender, dar aliento ¿quieres ayudarme? ¿te apetece?

Y Comita abriendo sus ojitos de par en par, le dijo a Puntito: ah sí, claro que sí, vale tú dame la mano Puntito, inventemos.



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Nota de autor: Esta es la verdadera historia de cómo se formó en una frase el punto y coma. En las noches en las que las palabras se reunen al calor del fuego de una verdad y tratan de formar bellas frases, siempre llaman a Puntito y Comita para que les acompañen. Ellos llegan, los dos juntos, siempre alegres, siempre de la mano, entonces se colocan junto a la palabra que les ha llamado y siempre hacen el mismo ritual: Comita se agacha y ayuda a Puntito a dar un salto y ponerse encima de ella, luego se miran unos segundos y sonríen; todo se hace perfecto y queda en su mejor sentido.

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Este cuento tiene derechos de autor y forma parte de una colección de cuentos infantiles.

Trencitas y cantarín...



Estoy triste, (se oyó una voz infantil de niña en el bosque) n
¿quién anda ahí? (preguntó un poco asustado un niño)


TRENCITAS: Soy yo, Trencitas y estoy muy muy muy muy triste.
CANTARIN: pero... ¿dónde estás? No te veo, sal para que pueda verte.
TRENCITAS: ¡No!, no puedo salir, estoy llorando y estoy muy fea, no quiero que me veas.

CANTARÍN: Anda Trencitas, no seas cría, anda sal, prometo no mirarte a la cara ¿vale?

TRENCITAS: humm, no sé ¿y si me engañas?

CANTARÍN: No te engaño, de veras, prometido, ¡sal de una vez ya!


La niña salió de detrás de un árbol y comenzó esta conversación:

TRENCITAS: ¡No me mires!
CANTARÍN: Vale, prometido voy a mirar a tus zapatos. Dime, porqué lloras?

TRENCITAS: Lloro porque hace unos días en este árbol que tengoa aquí detrás he visto escrito mi nombre y junto a él la palabra feaaaaa, aaaahhh buahhh... ¡mira!

CANTARÍN (mirando el árbol): ¿Y?

TRENCITAS: ¡Cómo que y!, pues que no sé quién lo ha escrito ni quién me ve tan feaaaaa, snif, snif.

CANTARÍN: Bueno, bueno, tranquilízate, a lo mejor ha sido solo una broma de alguien que no sabía que te ibas a poner a llorar, ¿no?.

TRENCITAS: Ah, pues no lo había pensado así, claro que tonta, y cuando me vea que he llorado ya no lo volverá a escribir, claro, tienes razón es mejor olvidarlo... gracias por tus palabras.
A la mañana siguiente el niño se volvió a encontrar a la niña esta vez sin esconderse, sentada junto al árbol:

TRENCITAS: buahhh, buahhh.

CANTARÍN: Pero, ¿otra vez llorando?, ¿qué te pasa esta vez?

TRENCITAS: Esta vez es peor, bajo el nombre de fea está escrito Horrorosaaaahhhh, buahh, buahh.

CANTARÍN: Anda, ¿qué mal no? ¿quién será? hay que tener ganas de fastidiar para poner esas cosas ¿no? Bueno, tranquila, a lo mejor no es algo escrito para ti, puede que sea tu mismo nombre pero no seas tú ¿no te parece?

TRENCITAS: Anda, eso tampoco lo había pensado, claro puede que esa no sea yo. Ya me quedo más tranquila, gracias de nuevo amigo.

Y niña y niño volvieron a despedirse.

La escena se repitió de la misma forma por espacio de tres semanas, todos los días en el mismo árbol, la niña decía hoy me ha puesto el apellido y al lado la palabra Bobalicona y el niño contestaba: bueno, tal vez sea una niña que te tiene envidia por lo lista que eres, ¿no?.

Y así días tras días Trencitas lloraba le contaba a su amigo, su amigo lo justificaba, Trecitas se quedaba tranquila, se abrazaba a su amiguito y luego se iba a casa contenta y tranquila. Así la lista de insultos infantiles cada vez era más grande desde fea hasta voz de pito...

Con este último insulto Trencitas se sintió particularmente mal y ya no que ría ni hablar solo lloraba, ya no tenía consuelo en su llanto y Cantarín apenas podía decir nada nuevo para calmarla puesto que se le habían terminado los argumentos para que no pensara en ello, solo la rodeaba con sus brazos y esperaba a que se apaciaguara su tristeza sin decir nada...

Pasado un tiempo de estos episodios, Trencitas un buen día se encontró con otra amiguita suya llamada Perlina y ésta le dijo:

PERLINA: ¿no sabes? tu amigo ese con el que te pasas las tardes llorando hace 10 días ha tenido un accidente con su bici, le han escayolado una pierna y está en el hospital, no puede salir.

TRENCITAS (con cara de sorpresa): ¿qué? ¿qué dices? eso no puede ser...

PERLINA: Sí, me han dicho que tiene aún para varios días.

La niña al escuchar eso, abrió los ojos con gran sorpresa y sin decirle ni una palabra más a su amiga corrió al hospital. Recorrió como una exhalación todas las habitaciones hasta dar con Cantarín que postrado en un cama leía con tranquilidad un chiste.

TRENCITAS: ¡Hola!

CANTARÍN (sorprendido): Ah, hola, ¿cómo tú por aquí?

TRENCITAS: Me ha dicho Perlina que habías tenido un accidente, he venido a ver qué tal estabas y cuando vas a volver...

CANTARÍN: Anda, pues gracias estoy bien, ya mucho mejor, muchas gracias.

TRENCITAS: y ¿cuándo vas a volver?

CANTARÍN: Pues no lo sé, creo que aún me quedan unos cuantos días aquí hasta que pueda andar pero no sé cuántos...

Y entonces la niña abrazándose a su amigo le dijo con su inocente y llorosa voz infantil:
¡No! Yo quiero que vuelvas cuanto antes, ¡cuanto antes!!.
El niño confuso contestó:
ah, buenoo, gracias por tu preocupación pero ¿por qué tanta prisa? ¿por qué te disgustas tanto?

Y Trencitas ampliando su sonrisa con mirada picarona le dijo a Cantarín:

es que si no... ¿quién va a poner cosas feas de mi en el árbol???

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MORALEJA: Siempre existe un momento en que no se puede mantener la travesura que se está haciendo sin terminar por ser descubierto. La ausencia de una acción por motivos de la ausencia de una persona, son la garantía de que ambas ausencias son una misma. Pero qué hermoso es que una niña comprenda que es más importante el motivo por el que se hace una travesura, y no la travesura en si misma...
Nota del autor:
Yo prefiero pensar que Cantarín grababa todo aquello en aquel árbol porque así podía estar cercano a su amiguita del alma, Trencitas, pensar eso me hace sonreir ante la historia de estos simpáticos personajes: Trencitas y Cantarín.

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Este cuento ha sido difundido por una productora latinoamericana.

La rosa de agua


Kala-Yann Tiersen

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Había una vez una bella rosa, la más bella que se podía encontrar en 100km a la redonda. Esta rosa vivía en medio de un campo con otras rosas y su vida social era muy intensa, tan intensa que apenas podía pararse a imaginar cómo serían las cosas si realmente se detuviera un instante, se quedara sola.

Acertó un día a pasar junto a ella, una niña que viéndola tan linda, tan bella, la más bella de ese lugar quiso llevársela para su casa. Comenzó a tirar de ella, la rosa al principio con el tirón se sintió molesta pero no le dio más importancia pues pensó, parará en cuanto vea que no puede conmigo, sin embargo la niña continuó tirando y tirando, pues había decidido que quería esa flor para su colección, la rosa comenzó a estirarse desde el tallo y salieron de su garganta pequeños gritos que se transformaron en gimoteos hasta provocar tanto daño que los quejidos eran intensos, muy profundos.De repente se oyó un "crack" y la rosa quedó despegada de la tierra.La niña muy contenta se la guardó en una cesta y se fue caminando en busca de sus papás.
La rosa, desprotegida, alejada, dolorida comenzó a lamentar lo que le habían hecho, en el cesto junto a ella había más flores y entre ellas un lirio amarillo que le dijo: acostúmbrate ya no volverás nunca al campo, a todos nos han cortado, debes aprender a seguir manteniéndote bella para que al verte bonita te cuiden un poco más que a los demás.

La rosa se quedó petrificada con esas palabras, yo no puedo ser bella si he perdido mis raices, yo no puedo sentir feliz, ni hacer florecer mi color si me estoy alejando de la tierra que me vio nacer, dijo confundida.

Es importante que no pierdas la cabeza, le aconsejó el lirio y sobre todo no llores, mantente firme y con una sonrisa, si lloras es peor.

¿peor? ¿porqué peor?

Tú hazme caso, yo entiendo de esto, sobre todo, no llores.

Al llegar a casa, la niña sacó de su cesta las flores y las puso todas juntas en un jarrón...Pero, pero... acertó a decir la rosa ¿dónde está el agua?

No hay, dijo el lirio, no nos ponen agua, solo nos contemplan mientras estamos vivos,luego nos secamos, dejamos de estar bellos, se acaba todo, nos tiran...

Pero eso no puede ser, dijo la rosa ingenuamente, somos flores, somos lindas, no se puede terminar todo así como si fuéramos un escaparate que se desgasta con el tiempo y no se repone... en el campo las cosas no son así, vivimos mucho tiempo, morimos con dignidad...
Vives demasiado aislada, eres demasiado ingenua, tú acostúmbrate a esto y sobre todo, te lo vuelvo a repetir, no llores, por favor, no llores...

La rosa se quedó en silencio, con el paso de los días sus colores ya no lucían, ya no era hermosa pero aún sobrevivía, sin embargo no podía evitar mirar que flores más pequeñas se estaban secando tanto que apenas ya tenían aliento para mantenerse en pie, y solo se sujetaban con el borde del jarrón, apoyando su cabeza, como descansando...

La rosa comenzó a sentirse mal, debo hacer algo, no puede ser que nuestra existencia termine simplemente porque una niña caprichosa nos arrancó de la felicidad, de la compañía de los demás, solo para contemplarnos un ratito a solas y luego ya abandonarnos, he de hacer algo... se decía la rosa.

El lirio le escuchaba sus pensamientos más no decía nada, solo repetía en voz cada más débil por favor no llores...

La rosa, regresando de sus pensamientos se volvió hacia él y le dijo: ¿porqué siempre estás repitiendo lo mismo? ¿no crees que haya motivos para llorar?, nuestras hermanas flores se mueren, no pueden tomar agua, nosotros también nos secamos, solo nos queda llorar ¿porqué lo prohibes de esa forma?

No lo prohibo, lo aconsejo, dijo el lirio. He oido que apenas alguien de nosotros empieza a llorar, al estar tan secos, tan débiles nuestras hojas se deshacen hasta convertirnos en agua...

Pues si es así como tú dices, no encuentro mejor forma de sentirme viva, de sentirme generosa que llorar... deseo llorar, dijo la rosa con decisión, porque al menos así sentiré que realmente estoy aún viva, tengo emociones, viéndome las lágrimas sabré lo qué me duele, no me calláre, no aguantaré todo como si nada fuera, ¡no!

Y diciendo esto comenzó a llorar, sus lágrimas empaparon sus primeros pétalos y con el contacto salado éstos comenzaron a deshacerse... ah, ¿qué me sucede? ¡cómo duele! grito aterrada...

El lirio, atento a lo que pasaba le dijo, te he dicho que no llores, si llores te deshaces antes, nada quedará de ti, te convertirás en agua, no te secarás pero será peor, al menos seca puede que un día acabes siendo guardada en un libro como recuerdo pero ¿siendo agua?, nada serás.

La rosa escuchaba boquiabierta las explicaciones del lirio y quedó muda de la impresión viendo cómo con sus lágrimas algunas hojas se habían ya deshecho... entonces, viendo cómo era la realidad que le esperaba... se acercó al lirio y como voz muy suave le dijo: tal vez tú necesitas dejar secar tus hojas, apagarte poco a poco para terminar siendo recuerdo guardado entre las páginas de un libro, pero yo no soy como tú, si me apago, si me termino sin luchar, no tendré sentido, no seré yo, yo no he nacido para conservarme el mayor tiempo posible, he nacido para vivir, para luchar, para esforzarme, para inventar y para morir, llegado el momento, con la misma actitud con la que viví, con generosidad...

Y diciendo esto comenzó a llorar, el lirio, al comprender lo que iba a hacer, le grito, no lo hagas, ¡no!, ¡por favor!, me gusta tu compañía´aunque sea temporal... no lo hagas, vas a dejarme solo aquí, no podré darte la mano mientras ambos cerramos los ojos... no lo hagas... no me dejes... pero la rosa apenas ya escuchaba y llenos sus pétalos de lágrimas le dijo exhalando unas últimas palabras que también se transformaban en agua... no me voy, me quedo aquí, convertida en agua para que os reguéis conmigo, no me voy, estaré siempre empapándoos, miráme... me vuelvo agua... lleno este jarrón, tomad de mi el aliento de mi humedad, como si fueran besos y abrazos a vuestras raíces... morid con dignidad, con amor de agua en la sabia de vuestras venas...

Y con estas palabras, suavemente, se diluyó.

Enseguida las demás flores al contacto con el líquido elemento comenzaron a cobrar aliento, el lirio, cabizbajo fue el que más tomó sin darse cuenta puesto que al percibir la humedad sus ojos comenzaron instintivamente a abrirse y a recobrar frescura y vigor.

Todas las flores recuperaron sus colores en tan poco tiempo que al verlas tan bellas, tan esplendorosas, la niña que las había recogido se quedó entusiasmada y comprendiendo que esas flores debían ser todas muy especiales por haber durado tanto tiempo en tan buenas condiciones, pues eso no había sucedido con ningún otro ramo que a veces traía, le pidió a sus padres un jarrón más grande, y sin percibir que aquel jarrón ya tenía agua, puso agua nueva y las cuidó con tanto esmero que las flores duraron mucho tiempo ofreciendo sus colores y su belleza a cuantos las contemplaban.

Y el lirio, cuyo color llamaba la atención pues se había vuelto de un intenso amarillo que hacía deslumbrar, cada mañana, en recuerdo de su amiga, se inclinaba hacia su tallo y asomaba su cabeza por debajo de una sus hojas, dando un beso de buenos días a una pequeña gota, una lágrima de rosa, que se había guardado para él sin que nadie le viera...


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En esta vida hay rosas de agua que se deshacen junto a nosotros simplemente por amor y también puede haber tímidos lirios que, yo estoy segura, mantienen la lágrima de una rosa de agua en su interior.

El bosque encantado




Había una vez un bosque encantado. En él vivían muchos seres vivos, y como seres vivos que eran, tan solo vivían. También había muchos seres pensantes, y como seres pensantes que eran, pensaban.Finalmente en la parte más profunda y frondosa del bosque vivían unos pequeños seres de luz, y como seres de luz que eran alumbraban el camino, hacían menos cerrado el bosque, proporcionaban a todos los seres vivos y pensantes, que por allí pasaban, la claridad suficiente para guiarles en su camino.

Todos los seres vivían en armonía y bailaban y hablaban y se escuchaban y como simples seres, eran la plenitud de ese bosque encantado.

Acertó cierto día a pasar por ese bosque un hada, al ver la cordialidad y complicidad de todos esos seres quedó deslumbraba. Pasó noches enteras junto a ellos escuchando sus historias, riendo sus bromas, y apenándose por sus tristezas. Al cabo de cierto tiempo se despidió de todos y cada uno de los seres y se marchó, dejándoles como recuerdo de su presencia una piedra de diferente color a cada uno.

Después de varios días se acercó al bosque una anciana. Al ver a todos los seres felices, sintiendo que ella no lo era, tuvo rabia y trató de intimidarlos, de hacerles sentir miedo e ideó una forma de separarlos. Si iba donde cada uno de ellos y viendo sus debilidades les metía inquietud en el cuerpo respecto a sus hermanos seres, todos acabarían desconfiando los unos de los otros y se terminaría esa armonía tan hermosa que había en aquel bosque encantado, todos serían infelices y así ella no se sentiria distinta.

Y así lo hizo. Se acercó a los seres vivos, a aquellos que solo vivían, sin importarles el minutos posterior que vivían, disfrutando a cada instante lo que surgía y les dijo:he oido que los seres pensantes, están pensando en la forma de acabar con vosotros, se hacen los amigos para que os confíeis y así una noche os atacarán y destruirán vuestras casas, quieren ampliar territorio...
Los seres vivos, inocentes, entregados, comenzaron a temblar y creyendo sin más a la débil anciana, sabiendo que los seres pensantes les superaban en número, decidieron fortificar sus casas...

La anciana entonces, viendo que su plan tenía efecto, se acercó a los seres pensantes y midiendo sus palabras, pues siendo seres pensantes, pensaban y sabía que tendría más dificil convencerlos, les dijo:Me apena deciros esto: he oido que los seres vivos planean terminar con vosotros porque quieren agrandar su territorio. Uno de los seres pensantes contestó: eso no puede ser cierto, los seres vivos son nuestros amigos, nunca se levantarían contra nosotros, viven en paz y nos quieren. Y la anciana, que en las artes del engaño estaba muy ilustrada y tenía ya su experiencia, sin inmutarse, poniendo cara de comprensión les dijo: claro, no puede ser, tal vez tengáis razón y me he precipitado, perdonad yo solo lo decía porque les he visto cómo estaban fortificando sus casas... mirad... y entonces los seres pensantes se acercaron sigilosamente y al ver qué eso era cierto, no pudieron decir nada y muy apenados por ver la realidad de la actitud de los seres vivos decidieron ponerse también ellos a la defensiva.

Seguidamente la anciana, decidió ir a visitar a los seres de luz. Los seres de luz al verla sintieron inicialmente rechazo pues nunca la habían visto por aquellos parajes, pero la mujer midiendo mucho mejor sus palabras les dijo: vosotros sois seres de claridad en el pensamiento, vosotros sois buenos ¿verdad?, los seres de luz asintieron. Entonces me apena mucho esto que voy a deciros ahora: he visto que los seres vivos y los seres pensantes van a hacer una fiesta para celebrar que llevan muchos años conviviendo juntos, he visto un gran pastel en una casa en uno de los seres vivos en el que pone: vosotros los seres pensantes sois nuestros mejores amigos, nadie os iguala, vivís junto a nosotros, nos dais calor, os queremos. Y en la casa de uno de los seres pensantes, prosiguió la anciana sin titubear, está escrita en letras bien grandes una bienvenida que dice: vosotros los seres vivos sois los únicos que nos hacéis pensar cosas buenas, porque cuando estamos tristes acudís a aliviarnos, cuando estáis alegres os acercáis a compartir vuestro gozo, sois el único referente de nuestras vidas, os queremos. Yo sólo os lo quería contar porque viviendo tan aislados de todos, tal vez no os hayais enterado y queráis ir...

Los seres de luz se sintieron tristes, pues en toda la descripción nadie les había nombrado, pidieron perdón a la anciana por haber desconfiado de ella inicialmente y como tenían buen alma y se alegraban por sus hermanos pensaron: dejémosle que celebren su fiesta a solas, no nos han invitado pero si así estrechan lazos, eso es bueno, nosotros los queremos a todos y seguiremos guíandoles cuando nos necesiten.

Y de esta forma se formó una batalla campal, ajena a los ojos de los seres de luz, en la que ambos bandos, vivos y pensantes, perecieron...

Un buen día los seres de luz extrañados de que nadie pasara ya por allí salieron de la parte frondosa del bosque y al ver que todo estaba estaba destruido y todos habían muerto, sin comprender, lloraron. Cayeron en tierra y gritaron ¿porqué? ¿qué les ha pasado? ¿no eran tan amigos que iban a celebrar su fiesta? ¡No entendemos qué ha podido motivar que se hayan matado!. En ese momento apareció el hada, que una vez les había visitado y al verla todos acudieron a preguntarle:Hada buena, hada buena, ¿qué ha pasado?, nos dijo una anciana que ...
Esa anciana era una bruja, interrumpió el hada, creó recelo entre vuestros hermanos seres vivos y pensantes y os mintió y vosotros os habéis dejado cegar por sus palabras, solo porque imprimía lástima y no podéis imaginar que en este mundo haya personas tan malas.

Y entonces se oyó la voz de una niña, un pequeño ser de luz, que decía:¿cómo es posible que siendo nosotros seres de luz, seres que lo entendemos todo, nos haya engañado de esa forma? A nosotros no es posible engañarnos...

Entonces el hada sonriendo explicó:Porque la bruja sabía bien dónde atacaros a cada uno de vosotros; a los seres vivos, por su franqueza de gestos y su espontaneidad, les habló con palabras directas y muy claras y al hacerlo con esa misma inocencia con la que ellos viven, la creyeron.A los seres pensantes les habló con duda, con ambiguedades y como eran seres que analizaban los hechos y no se fijaban en las palabras, al comprobar como realidad lo que la bruja les decía, también les engañó.

¿y nosotros? ¿en qué fallamos para no darnos cuenta?, añadió la niña.

El hada mirando a todos y cada uno de ellos les dijo: A vosotros no podía engañaros ni con palabras ni con pensamientos, porque sois sabios, así que os atacó en vuestra única debilidad...
¿cual?, dijeron todos a un mismo tiempo.

A pesar de ser seres de luz, dijo el hada, necesitáis que os quieran, os arropen, os aprecien y os estimen como a todos los demás, porque también sois seres y la bruja sabía muy bien que si os apartaba, que si os hacía entender que entre los demás vosotros no valiáis nada conseguiría que os sintiérais ofendidos por el poco valor y gratitud que los demás os demostraban.

Entonces los seres de luz comprendiendo su equivocación le dijeron al hada:Hemos aprendido la lección..., por favor, ¿no puedes hacer que regresen a la vida todos estos seres?, por favor, son nuestros hermanos a los que tanto amamos, prometemos acercarnos a ellos y no volver nunca a estar aislados creyéndonos diferentes y especiales. Por favor, devuélveles la vida, te lo suplicamos hada buena.

Y el hada, viendo sus caritas de dolor, habló así: recoged de los bolsillos de cada uno las piedras de colores que un día os regalé, juntadlas, ponedlas en el borde de aquel estanque y cuando llegue la noche la luna llena transformará cada uno de estás piedras en el ser vivo y el ser pensante que vivían felices en el bosque.

Así lo hicieron, recogieron las piedras que se encontraban en los bolsillos de cada ser y apilándolas en dónde el hada les había indicado se marcharon.

A la mañana siguiente una multitud de seres vivos y seres pensantes despertaron, como de un largo sueño, sin heridas, sin golpes, sin recordar nada.

Todos se reunieron y celebraron juntos, con gozo el reencuentro.
Todos menos un ser que seguía siendo una piedra... una piedra grande y blanca, de bellas formas y pulida superficie, al ver que no se había transformado en ser llamaron al hada buena y le preguntaron: ¿porqué este ser no despertó? ¿acaso no era alguien de entre nuestros hermanos?
El hada contestó con voz apenada: esta piedra, hermosa y blanca... era la bruja.

Los demás furiosos, al darse cuenta de porqué no se transformaba, quisieron cogerla y tirarla al estanque pero el hada con un gesto rápido recogió la piedra en sus manos con cariño y con voz firme les dijo: es un piedra, dejadla en paz, ella ya no puede haceros nada...


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Enseñanza para un ser vivo:
Todos hemos entendido el cuento y seguro que junto a nosotros existe un ser pensante, que necesita de nuestros cuidados, no desconfiémos de él solo porque sea más numeroso, porque sea distinto.
Enseñanza para un ser pensante:
La realidad que se juzga como verdad solo por los hechos que se exponen en la intriga de una ambigüedad, no es la certeza que habita en el corazón de un ser vivo.
Enseñanza para un ser de luz:
Las apariencias, siempre engañan a los que viven aislados del mundo. La buena voluntad y el buen pensamiento no eximen a nadie de necesitar ser querido, como cualquier otro ser.


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Todos podemos ser las hadas buenas de nuestros propios cuentos, solo se necesita tener templaza y bondad para recoger y guardar en el bolsillo las piedras de nuestro camino. Por si un día, con magia de amor, se convierten en personas.

La luz que no se ve



BSO En la ciudad sin limites-Victor Reyes

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El niño dijo:- Apaga por favor la luz quiero dormir...

Nada se oyó entonces... y transcurridos unos segundos de silencio... el niño repitió en tono más imperativo:
- ¡He dicho que apagues la luz!-
- Pero... ¿qué te pasa hermano? últimamente estás muy raro, a todo necesitas ponerle pegas, para todo tienes una segunda vuelta, incluso para lo más tonto, no hay nada que te complazca... no te entiendo.
- ¡Qué más te da!, solo quiero que apagues la luz, quiero coger el sueño, sí eso quiero, soñar, no recordar tan solo soñar, como si todo fuera perfecto, increible, ¿es que no lo entiendes?.
- A veces me desconciertas con tus reacciones, tener esa reacción tan absurda es saber qué algo te está sucediendo, no me asustes por favor, dime ¿qué es lo que tienes? ¿quieres que... hablemos?

- No, quiero dormir, no me pasa nada, solo quiero dormir ya te lo he dicho...

- Ya bueno, pero...- ¿Pero qué? ¿es que estás sorda? ¿no me escuchas cuando hablo? quiero que apagues la luz de una vez por todas y me dejes dormir en paz. Quiero ver como te levantas y ¡la apagas! ordenó el niño.
- Pero es que... es que...

La niña no supo qué más decir y callando, con los ojos medio llorosos, se levantó y se oyó un clic, al poco volvió a la cama.

- Ya la he apagado hermano ¿todo bien así?- Mucho mejor, gracias, ahora durmamos.
A la mañana siguiente, el niño despertándose:

- Oye, ayer estuve un poco borde contigo, perdona, tan solo quería que me hicieras caso...

- No te preocupes hermanito, a veces se tienen reacciones extrañas lo importante es que querías dormir y dormiste, ¿no?

- Sí, gracias, he descansado muy bien, eres mi hermana del alma, sabes que te quiero un montón y te agradezco lo de anoche... y diciendo esto le plantó un sonoro beso en la mejilla.

- Gracias, (acertó a decir la niña soprendida), no sabía que eso era tan importante para ti...
El niño dirigió sus ojos a su hermana y con gesto dulce le dijo:

- No seas tonta, gracias a ti, anoche estaba triste, tan solo era que quería pensar que todo era distinto, no quería recordar que soy un niño ciego...

La hermana dándole un fuerte abrazo le dijo a su hermano:

- Te comprendo, a veces debe ser duro no poder ver nada, pero siempre me tendrás ahí apagando la luz cuando tú necesites que esté apagada, ¿vale?

- Vale, dijo el niño respondiendo a su abrazo ya estoy mucho mejor, he dormido muy bien... gracias hermana.

Nadie pudo ver que aquella noche, la luz se había quedado encendida puesto que desde el inicio de este cuento ya estaba apagada... pero la niña, a pesar de no haber podido dormir nada, mantuvo todo ese día una amplia sonrisa en su cara viendo la mirada de cariño ciego que su hermano le dedicaba con satisfacción a cada minuto.


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A veces todos necesitamos apagar la luz, aunque sepamos que no podemos ver nada. Y qué bonito sería que hubiera siempre a nuestro lado alguien, que olvidándose de las palabras, nos quisiera lo suficiente para regalarnos su desvelo, para hacer en nuestra vida ese inocente clic.

La flor de un pétalo


La madre comenzó a leer...Había una vez una flor muy niña, un encanto de flor, con un lindo perfume que en medio de un campo verde y floreado apenas se distinguía por ser muy pequeña...Pero esa flor había nacido con un solo pétalo que tenía en su centro una pequeña mancha color amarillo. Las demás flores, al verla, le saludaban, le daban los buenos días como a una más, sin embargo una pequeña flor roja no lograba comprender porqué todas las demás la aceptaban como una igual, con aquel solo pétalo y con aquella mancha color amarillo que le afeaba tanto.

Decidida a quitarle sus estimas, comenzó a hablar con el resto de las flores diciéndoles:¿a vosotras os parece normal que esa flor, sí, sí, la que ha crecido cercana a la roca, tenga un solo pétalo y con esa mancha amarilla? ¿de dónde habrá venido? ¿de qué tierra habrá surgido?, todas somos iguales, rosas con bellos colores uniformes, ninguno de nuestros pétalos afea nuestro contorno vistoso, pero ella... ella tiene un solo pétalo y una mancha amarilla que la hace distinguirse, es diferente, no sé, debe de tener algún defecto a algo así, yo os lo comento por si no os habiais dado cuenta.

El resto de la flores, algunas ni se habían fijado en esa diferencia y solo la saludaban por resultarle simpática así desde lejos, comenzaron a mirarla y mirarla, a observarla más detenidamente... a tratar de investigar en qué tierra estaba plantada y empezaron a pensar que tal vez fuera culpa de esa roca que tuviera esa fealdad o que no le fueran a crecer más pétalos.
La pobre flor comenzó a sentirse incómoda al ver tantas miradas y comenzó a agachar la cabeza, ya no saludaba, ya no sonreía, se refugiaba tras la roca, porque pensaba así no la verían. La roca viendo cómo la acobardaban, le dijo a la flor:
Mantén la cabeza alta, no tienes de qué avergonzarte, tienes un sólo pétalo con una mancha amarilla yo creo que eso te hace especial, diferente... aún te queda mucho por crecer, ya verás terminarás teniendo bonitos pétalos de distintos colores y serás muy bonita.La flor agradecida le dijo a la roca:Te agradezco que quieras animarme, pero no sé, a veces me hacen sentir mal, mirándome como me miran, no sé, de antes me saludaban pero ahora ya no, a veces me siento sola, a veces me siento triste, no comprendo porqué les incomoda tanto que yo sea así.La roca le contestó:Que no te preocupen, tu sigue creciendo, a mi esa mancha me gusta, ya verás, te vas a poner muy bonita, ya lo verás.
Y la flor, con un solo pétalo y mancha amarilla siguió creciendo y creciendo...

Al verla que seguía creciendo, despreocupada de esa fealdad, aquella flor roja no comprendía porqué no se sentía triste, mal, porqué la roca le protegía tanto y hablando con sus hermanas flores les dijo:Yo creo que esa flor tiene una enfermedad ¿no la veís? cada vez está más pálida. Me preocupa en serio, no sé, deberíamos hacer algo para animarla.

Y extrayendo de la tierra un rastrillo les dijo:

he pensado que podemos decirle que se aparte de la roca, de veras que creo que es una mala influencia para sus colores, podemos decirle que salga de esa tierra y que se ponga a nuestra altura, arrastrándose logrará llegar hasta nosotras y así podremos acogerla y cuidarla para que le nazcan pétalos de rosa y se le vaya esa mancha definitivamente.Bien, es buena idea, dijeron las demás flores al unísono sin comprender bien las intenciones de la flor roja.De esta manera a voces le dijeron:¡ven!, acércate, coge el rastrillo pásalo por tus raices y cuando estés liberada de esa tierra acércate, ven con nosotras, nosotras te cuidaremos para que nazcan tus pétalos y seas bonita.La flor se puso muy contenta de que las demás flores le hablaran y les dijo: haré lo que decís y me acercaré a vosotras.Pero la roca viendo las intenciones de las demás le dijo:Si te apartas de mi, dejarás de ser especial, dejarás de tener esa mancha que tanto te distingue, no te quieren bien, solo quieren que vayas para reirse de ti, no las hagas caso.Pero la flor estaba muy triste y muy sola y creyendo ingenuamente que las demás flores eran sus amigas y querían ayudarla, le dijo a la roca:No te preocupes, aunque yo me vaya yo siempre te tengo en mi corazón, he crecido junto a ti, mira, para que veas que son buenas voy a quitarme este pétalo y dejártelo como regalo,y hablando así se arrancó el pétalo y lo posó sobre la roca, ya verás, añadió, con ellas me nacerán más pétalos como los suyos, seguro, solo me alejo unos metros y vendré a verte cuando sea más mayor, ¿ves? dijo comenzando a pasar el rastrillo por sus raices que fueron aflorando a la superficie...Cuando se vio libre de aquella tierra, se despidió inclinándose y dándole un beso a la roca. La roca, sin que ella lo viera, comenzó a llorar, sabiendo la equivocación que cometía pero nada pudo hacer porque la flor, sin tener en cuenta su opinión emprendió camino hacia quienes imaginaba sus hermanas.

Las demás flores, entre risas la animaban, ven ya te queda poco... sigue, que lo consigues, ven, ya estás muy cerca - se oían sus voces entre cuchicheos diciendose unas a otras, sin el pétalo es todavía más horrorosa, ja, ja, ja (se reían).

La pobre flor inocente a esos comentarios se fue acercando, sacando fuerzas, pues le alentaba estar entre las que ella consideraba sus amigas, a veces miraba hacia atrás y medio llorosa saludaba con su mano a la roca, que vuelta de espaldas no quería ver cómo su pequeña flor se alejaba.

De repente comenzó a llover, la pequeña flor trató de protegerse pero al estar tan sola en medio de aquel campo, a medio camino de la roca, a medio camino de sus hermanas flores no hallaba cómo cubrirse. El resto de las flores al estar tan juntas se protegían y daban calor entre ellas. La roca observaba a la pequeña flor que cada vez perdía más sus fuerzas. En vano la roca trató de levantarse e ir a por ella, pero era tan dura, tan asentada, tab pesada que no conseguía despegarse del suelo a pesar de sus esfuerzos, nada pudo hacer.

La flor se fue quedando, poco a poco, desvanecida, medio dormida por el frío, sin ningún pétalo que la protegiera, sus raices cansadas, se fue doblando hasta caer vencida y exhausta... hasta morir...
y así se terminó el cuento.

¿qué? - dijo un niño. Pero mamá, ¿cómo se va a terminar el cuento así?, no, no, te has equivocado, el cuento tiene que terminar bien.

No, - dijo su madre cerrando el cuento rápidamente -, ponía fin así que el cuento se terminó, venga vete a dormir.

Pero, pero, ese cuento es muy triste, la flor no puede morir, no, no así, pobre roca...

A veces los cuentos no terminan bien, hijo -dijo la madre - a veces no logramos todo lo que nos proponemos...

Pues yo no quiero que termine así, - protestó el niño de forma rebelde...

- ¿y qué final le pondrías tú? dijo su madre.

Pues... - dijo el niño inventando - pues que al final llegó hasta las flores, se puso con ellas, y ellas se hicieron buenas al ver el esfuerzo que había hecho para estar con ellas y la trataron bien y así pues la flor roja se hizo buena cuando vio que le crecieron todos los pétalos y se hizo grande y luego, como ya era muy grande y muy fuerte y podía moverse se acercó a ver a la roca, que aún tenía su pétalo con la macha amarilla porque estaba muy triste y entonces la roca se puso muy contenta al verla tan bonita y entonces todos fueron felices.

Entonces su madre, arropándole para que se durmiera le dijo después de darle un beso en la mejilla:
Es muy bonito ese final que le has puesto a ese cuento, - dijo la madre con ternura - no olvides que con amor y con rebeldía muchas veces se puede cambiar el final de un cuento que no es justo que termine así.
Buenas noches.

- Mamá, dijo el niño de forma inocente antes de que su madre apagara la luz.¿qué quieres mi vida?¿de verdad termina la flor muriéndose? - preguntó con tristeza.

No cariño, -dijo su madre sonriendo , el cuento termina tal y como tú lo has contado tú, yo sólo estaba inventando... y diciendo esto se acercó a su cama de nuevo y abriendo por donde lo había dejado continuó leyendo...

Al finalizar la lectura el niño con una amplia sonrisa le dijo a su madre: ¡qué bonito cuento! ¡adiviné el final mami! Si, mi amor, - dijo su madre apagando la luz, lo adivinaste.

Buenas noches mi vida, descansa.
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Jugando a medias



The Scientist-Aimee Mann

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¡Dame la pelota!!
- No quiero, es mía, yo digo cuando quiero jugar y ahora quiero jugar solo, no quiero jugar contigo, me estorbas.

- Pero, ¡es mi pelota! ¡no es tuya! tú me la quitaste, siempre me lo quitas todo...

- Me gusta coger lo que no es mío, ¿qué pasa? yo nunca tengo cosas tan bonitas, las tuyas son mejores... a ti te regalan cosas buenas, tu pelota es mejor que la mía, por eso me la quedo, pero he decidido que no quiero jugar contigo, quiero disfrutarla yo solo, ¿entendiste?.

- Que me des la pelota!, (dijo la niña tirando con fuerza de la manga de su jersey).

- Para ya niña boba y déjame tranquilo, siempre protestando, siempre molestando, aparta, no voy a dártela.

La niña se alejó unos metros, se sentó y se puso a hacer pucheros.El niño, sin hacerle ni caso, siguió jugando...Al cabo de unos minutos, el niño aburrido:

- Qué, ¿te vienes a jugar un ratito conmigo?
- No, ahora ya no quiero... (dijo la niña muy digna y enfadada).
- Niña tonta, (respondió el niño molesto), primero querías y ahora que me ofrezco ya no quieres, bah, mujeres no hay quien las entienda.. (y diciendo esto se alejó).
La niña se quedó sola.

Al cabo de un rato la niña, sin llorar, yendo al encuentro del niño...
- ¿Me dejas jugar contigo a la pelota?
- No, ya no, te dí una oportunidad y me rechazaste, a mi nadie me rechaza, ¿qué te crees? juega tú sola, invéntate una pelota y vete lejos a jugar con tu balón imaginario, anda y márchate que molestas.

El niño siguió jugando solo.La niña se volvió a alejar sola, nuevamente entre pucheros y lagrimillas.

De repente llegó un muchacho, de más edad, alto, fuerte con cara de pocos amigos, sin mediar palabra se acercó al niño que jugaba solo con su pelota y se la quitó de un manotazo, allí lo dejo sin pelota, tirado en el suelo.

La niña al ver que alguien le quitaba la pelota corrió a ayudarle, al llegar le tendió su mano para ayudarle a levantarse y le dijo:
- ¿te ha hecho daño ese energúmeno?
- No, (acertó a decir el niño sorprendido), pero... pero yo es que... ¿qué haces? yo creí que estabas enfadada conmigo.
- Y lo estoy, (contestó la niña) lo estoy y mucho, pero que mucho, mucho, eres un cabezón y un egoista y ¡no me has devuelto mi pelota! ¡ni querías jugar conmigo!
- ¿entonces, porqué has venido a preocuparte por mi? (dijo el niño).
- Es que me gustaba ver cómo jugabas con mi pelota, te estabas divirtiendo, solo pero con ilusión, te divertías... (dijo sonriendo la niña).
- Pero... tú no... tú no... tú no jugabas... y era tu pelota (respondió el niño confundido).
- Aah, sí yo también me divertía... mirándote cómo jugabas, claro que era mi pelota ¿crees que se la dejaría a cualquier insensible? (le contestó la niña con alegría).

El niño (al comprender) acertó a decir tímidamente:
- Pues a mi me gustaba ver como estabas sola, jugando con tu falda, sin la pelota, mirándome, con los ojos llorosos, estabas tan linda.... me hacía sentir importante que yo te molestara.

La niña concluyó:
- Entonces, qué tontos somos, ¿verdad? nos estábamos divirtiendo ambos... pero no juntos.
Y sin decirse más los dos niños se miraron, se sonrieron, se dieron la mano y salieron juntos de aquel parque.

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Y amigos ¿sabéis como llaman al parque? El Parque de las Diversiones Compartidas, está en medio de un pequeño pueblecillo de gentes sencillas que es famoso por sus aguas termales, dicen que esas aguas suavizan la piel, quien toma baños en las piscinas de aquel parque sale rejuvenecido y todo el que entra a jugar en el parque, vaya solo o acompañado, aunque no quiera bañarse, tan solo jugar... sin saber cómo ni porqué... siempre sale de la mano de un amigo.

El viento del Norte


Un día se encontraron en un extraño lugar dos viejos amigos...

P: ¿Qué haces?
C: estoy triste, espero a que llegue el viento del Norte, recoja dulcemente mis colores y me lleve lejos... muy lejos de aquí. Es mi última esperanza no quiero terminar destrozada...

P- No estés tan triste... estas cosas siempre pasan mujer... miráme, para mi esta ya es mi tercera casa, nadie quiere quedarse conmigo, siempre alguien decide por mi, voy de mano en mano, como si fuera una cosa prestada, como si ya no valiera nada...
C: Pues mi historia es más penosa, buen amigo, yo un día fue divertida, sacaba sonrisas, todos me querían y me cuidaban pero ahora ya... ya nadie me trata con cariño, cuando alguien se acuerda de mi y me coge entre sus brazos para salir, para dar un paseo, de repente en plena calle... sin yo saber porqué - nadie me explica- me sueltan de la mano y me dejan sola, ¡sola!, con mi edad... como si nada de mi importara y si por algún motivo, un viento demasiado suave o una ráfaga demasiado temprana, me hacen perder el equilibrio y caigo, van y se enfadan, yo no lo entiendo, no dan explicaciones, simplemente se enfadan, me ven caída en el suelo, tal vez herida y me recogen con brusquedad, y después de nuevo como si no me doliera nada por la caida, hale, me empujan de nuevo, vuelven a dejarme sola, e insisten varias veces, me dicen: debes manejarte sola, volvamos a intentarlo... y yo, que sé que ya no puedo, tan solo noto que no me quieren, y a veces, como una tonta, me pongo a temblar cuando veo que los he defraudado... y entonces me recogen en silencio y en sus cara puedo ver desilusión, así que me imagino que les estorbo y por eso estoy tan triste... siento que soy vieja, que ya no valgo nada... por eso quiero irme.

P: Yo te comprendo amiga, conmigo hacen algo parecido, el viento de aquí debería ser nuestro amigo y parece nuestro enemigo ¿verdad?. Pero desde mi punto de vista, tal y como yo lo veo, tú tienes más suerte que yo, mira, contigo al menos alguna vez quisieron jugar y a veces hasta se divirtieron, ¿no?, viste lugares nuevos que seguro no habías contemplado nunca... seguro que fuiste feliz... pero a mi... yo desde que nací nunca fui divertido, a mi siempre me utilizaron, me juzgaron, no me acompañaban, nunca me llevaban de la mano a su misma altura... algunas veces hasta me daban la espalda, otras me forzaban o si me ofrecía con educación me rechazaban con duras palabras, y si alguna vez estaba muy cansado o no tenía fuerzas y un mal viento me doblegaba entonces iban y me gritaban, me humillaban, me decían: es que no sirves, no vales para nada... y cuando se cansaban de mi me abandonan en cualquier sitio, algunos hasta me olvidaban, otros más despreocupados de mi hasta me perdían - yo creo que con intención-, y yo nunca he sabido qué decirles, no me salía decirles nada...
C: Pues ¿sabes qué te digo amigo? que no es justo, que yo no quiero terminar así como si nunca hubiera sido nada... he decidido que el tiempo que me quede de vivir no quiero llevar más esta vida, yo quiero irme de aquí ¿quieres venir? ¿me acompañas?

P: Pero, pero es que así, tan de repente... no sé, tengo que pensarlo, aquí, desde este lugar, es dificil que algo podamos hacer... ¿qué te parece si... ahora que no nos observan, tratamos de llegar a la ventana?
C: De acuerdo, ve tú delante, si no te importa yo te sigo, es que yo voy más lenta, estoy cansada, abre un poquito tus brazos ¿aún puedes tensarlos?, eres más fuerte que yo, así me apoyo un poco en ti y tú me llevas, ¿vale? es que me duele todo, soy tan vieja y estoy tan lastimada...
P: Sí, tú tranquila, apoyate en mi, poco a poco, ya lo verás, llegaremos hasta allí, tú tranquila, descansa...

Y a duras penas, descansando a momentos, recobrando aliento... ambos fueron llegando hasta situarse en la repisa de la ventana...

C: ¿saltamos ya?
P: No, espera, ¡mira! por allá a lo lejos ¿no lo oyes? es el viento de Norte, ruge con fuerza viene a por nosotros, ¡espera! no seas impaciente ¿no comprendes? llega por fin nuestra esperanza, no me falles ahora, no saltes, que ya viene...

Y de pronto... como por arte de magia, un viento amable y gozoso los envolvió y se elevaron hacia los cielos, ya en libertad... dejando atrás aquel cubo de basura, juntos y felices... la Cometa y el Paraguas.
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Aquella cabaña...



De repente se oyó un llanto caprichoso, un sonido chispeante, chasquidos de luz y algo comenzó a arder en la chimenea de aquella casa. ¡Así aprenderás!,¡te odio!se oyó una voz infantil y rabiosa.
El abuelo se acercó precipitadamente al fuego, de su rostro, en gesto cansado se desprendió lentamente con nostalgia de tristeza una lágrima. Al ver a su abuelo así el niño se enterneció y comprendiendo lo que había hecho se puso a llorar desconsoladamente.

El anciano entonces, dejó de mirar el fuego, con gesto rápido se limpió la lágrima y acudió presto a abrazarle diciéndole: ven mi querido nieto quiero contarte un cuento...Y sentando al niño, que aún sollozaba, en su regazo comenzó:

Erase una vez una pequeña cabaña, de sus estancias abiertas cada mañana sobresalían generosos rayos de sol, todo era luz y armonía en aquella casa. Frenta a ella, en plateada y punzante luz, el agua cristalina se desbordaba en una fuente cercana que surtía de mojada limpieza el aseo de aquella casa. Y a lo lejos, mirando a través de sus pequeñas ventanas, impreso en el paisaje se divisaban unas esplendorosas montañas, con sus picos, con sus ensortijados riachuelos, con sus bosques verdes... y en las primaveras, cuando la nieve purpúrea se deshacía en aguas, una cascada llena de centelleantes gotas de libertad se dejaba caer en diminutos cristales húmedos por entre las ramas boscosas, precipitándose al posado hueco de un lago azul muy cercano a quella casa, que dormía plácidamente helado y blanco en invierno y se desperezaba en temprano sudor, por los rayos del sol, allá por la nueva estación cálida, y con amorosa quietud se desprendían poco a poco los témpanos desde las alturas de sus aguas lanzándose en vigorosa cascada sobre aquel espejo de plata, rompiendose en humedades agrietadas y dibujando círculos concétricos que luego lentamente se difuminaban. Aquella bella cascada...

Y en esa cabaña, las maderas ya viejas, de muchos años, con el dorado resplandor del sol se adornaban de luz, rejuvenecían cada mañana, erase una vez una bonita cabaña...

Pero un buen día un mal viento avivó un fuego cercano y aquella cabaña no se salvó, se consumió lentamente, entre las llamas. La cabaña desapareció y nadie nunca más supo que había estado allí, solo quedó tiznada en el suelo el recuerdo de su forma...

El abuelo se calló y se quedó mirando al niño. El pequeño que, escuchando la dulce voz del abuelo ya no recordaba lo que había hecho, le dijo entonces: pero, pero eso no es un cuento abuelo... no entendí, no tiene brujas ni hadas, solo me has hablado de una cabaña que al final se quemó ¿porque me has contado eso?

Entonces el abuelo con cariñosa voz le dijo: Tu madre, hace muchos años, cuando era pequeña en un momento de rabia tiró al suelo e hizo añicos un jarrón muy antiguo que llevaba mucho tiempo entre nosotros, luego viendo lo que había hecho se puso a llorar desconsoladamente, yo la acogí en mi regazo y le conté un cuento para que se calmara...

Pero no lo entiendo, dijo el pequeño, tú no me has contado un cuento como le contaste a mi mamá.
Te equivocas, - respondió con decisión el anciano-, te he contado lo que significaba para mi la foto de mi antigua casa familiar en las montañas, esa que has tirado al fuego, esa que has quemado lanzándola a la chimenea con rabia porque no te dejaba jugar en la calle, esa que era la única foto que guardaba de aquella bendita casa...

Y te lo he contado, -prosiguió el abuelo-, para que comprendas que los momentos de ira tratando de molestar tal vez consigas romper o quemar objetos, piezas que recubren con cariño el alma, pero nunca conseguirás con ello silenciar la descripción de un amoroso recuerdo que habita en lo más profundo del corazón de las personas. Tal vez hayas quemado mi foto, tal vez nadie sepa ya en qué lugar exacto estuvo esa cabaña, pero no has logrado por ello borrarla de mi memoria, tan solo... quemarla.

Y el niño, comprendiendo y avergonzado por su proceder le pidió perdón a su abuelo por haber sido tan desconsiderado y haber quemado aquella foto. El abuelo con una sonrisa le perdonó y le dejó salir a jugar a la calle.

Aquella misma noche, el niño no durmió, se pasó todo el tiempo pintando en un papel, con sus pinturas de muchos colores, una bonita cabaña, con sus bosques, con sus montañas, con su lago azul, incluso con aquella maravillosa cascada... tal y como se lo había descrito su abuelo... tal como él lo recordaba.


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Este cuento tiene derechos de autor y está ya publicado en una colección de cuentos infantiles.

El cuento de números y letras



Back at One-Brian Mcknight

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Había una vez un niño que gustaba de entretenerse con todo aquello que significar contar, su pasión eran los números.
Se distraía en cualquier calle contando baldosas, escaleras, árboles en una avenida, incluso alcantarillas.
En frente de su casa vivía una niña a la que le gustaba mucho escribir, su pasión eran las letras, todo lo transformaba en palabras. Cogía su lápiz y salía a pasear, cuando reconocía algo que le inundaba su pequeña alma lo escribía en un papel que siempre llevaba consigo, en grandes letras, lo resumía en una palabra, su mundo eran las palabras...
Un buen día niño y niña se encontraron, ya se conocían de antes pero apenas habían coincidido y en escasas ocasiones cruzado unos saludos. Esta vez el destino quiso reunirlos en una parada de autobús. Hacía frío y llovía, la niña llevaba un plumífero azul marino y el niño su cazadora color crema, ambos se miraron de reojo, el niño pensó: vaya, que rabia, he tenido que encontrarme con la rara de mi vecina, está loca, llevaba papeles siempre en sus manos y un lápiz gordo y ni idea de que apunta pero no deja de escribir. La niña pensó a su vez: anda, el borde y raro de mi vecino en mi parada de autobús, yo creo que es autista, o está de manicomio, siempre a lo suyo, mirando al suelo o la pared, es que no se qué ve porque no le quita ojo a las baldosas, debe ser que es lelo, corto de vista, debe de creerse muy importante porque se considera distinto...
Pasaban los minutos y el autobús no llegaba, cada vez llovía más. La niña, viendo que cada vez se mojaba más, se refugió en la parada y se sento entre la gente, en el hueco de un banco que allí había, miro hacia el cielo y comenzó a escribir,
NUBES, LLUVIA, CIELO GRIS, ESPERAR, SILENCIO.
El niño había decidido también refugiarse de la torrencial lluvia y puesto que la parada estaba llena de gente apenas tenía un pequeño sitio para sentarse en aquel banco que estaba al lado de la niña.
Dudó unos segundos y luego pensó: en fin, qué se le va a hacer al menos esperaré al autobus sentado y sin mojarme, espero que esa tonta no me hable, y pensando así se sentó junto a ella. Ella al verlo se apartó un poco para no tener que tocarse y sin hacerle ni caso siguió escribiendo. El autobús se retrasaba tanto que aquella espera parecía interminable. Al niño comenzó a picarle la curiosidad de ver qué estaba escribiendo aquella niña y mirando por encima de su hombro trató de leer las palabras. Alcanzó a ver la palabra NIÑO y pensó, buf, vaya muermo de niña, ¿qué le verá de divertido a eso de escribir? y volviendo su mirada hacia el suelo comenzó a contar cuántos cuadraditos había en la baldosa que tenía a sus pies, 1, 2, 3, 4.... De repenté la niña se volvió hacia el niño y así comenzó su conversación:

NIÑA: ¿qué haces?
NIÑO: sshhh, calla, estoy contando... 24, 25, 26...
NIÑA: ¿y qué cuentas?
NIÑO: cuadrados, calla, que me pierdo, 28, 29, 30, 31...

La niña apuntó en su papel: ABURRIDO

El niño viendo que la niña escribía algo paró de contar por un segundo y con curiosidad le preguntó:

NIÑO: y tú, ¿qué estás haciendo?
NIÑA: Escribo lo que tú eres
NIÑO: Y ¿qué has puesto?
NIÑA: ABURRIDO.
NIÑO (molesto): vaya tontería eso de escribir, no es nada nuevo, para mi es más divertido contar. ¿No te has fijado? Todo lo que nos rodea son números, el número de la parada del autobús, el número que calzas en tus zapatos, la talla de tu abrigo, el numero del billete para el autobús, todas las cosas de este mundo se resumen en números, hay un número para todo, todo se puede contar, por ejemplo ¿cuantos dedos tienes en tus 2 manos?
NIÑA (ingenua): Diez
NIÑO (contrariado): No, no, 10, un número ¿lo ves?
NIÑA: Pues a mi eso de contar no me parece tan divertido, es demasiado serio.
NIÑO: Lo tuyo sí que es serio y aburrido, escribes palabras cuando podrías estar contando las letras de las palabras que escribes, los renglones, los párrafos o las hojas de tus cuadernos, ¡todo está lleno de números! es muy emocionante ¿no lo comprendes?
NIÑA: Bueno, para mi no todo tiene números... Por ejemplo: las nubes no las puedes contar, ni las risas, ni los escalofríos, ni las chispas de un fuego, ni las gotas de un mar, hay muchas cosas que no se pueden contar, no seas tan cerrado.
NIÑO: Bah, bobadas, los latidos del corazón, por ejemplo, pues sí que se pueden contar, y los estornudos o cuántas veces bostezas o te rascas la nariz, esos ejemplos que has puesto son tonterías de niña tonta porque sabes que tengo razón.
NIÑA: A mi me gusta escribir y a ti te gusta contar, tengamos la fiesta en paz y cada cual que siga con lo suyo.
NIÑO: vale, de acuerdo, me parece que pierdes el tiempo pero tú misma...
De repente una anciana que había estado escuchando la infantil conversación se acercó a ellos y les dijo:
ANCIANA: ¿no os dáis cuenta de que juntos podríais conseguir aprender muchas cosas más que por separado?
NIÑO: ¿cómo? ¿yo con esta? si solo escribe palabras seguro que no sabe ni contar, ¿qué me va enseñar?
NIÑA: Sí sé contar, bobo, que eres un bobo, pero no me la la gana, me gusta más escribir palabras, los números son muy fríos y las palabras son más calientes.
Entonces la anciana les dijo a los dos con voz dulce: Os voy a demostrar como en esta vida nada se puede hacer si se carece de números...
NIÑO: ¿lo ves? los números son esenciales, ¡bocazas! dijo interrupiendo.
ANCIANA: No me interrupas que es de mala educación, niño. Como iba diciendo, los numéros son muy importantes... pero si bien es cierto que muchas cosas se pueden entender en números nosotros no podíamos ser cómo somos sin ponerle también palabras a las cosas que vemos, olemos, sentimos...
NIÑA: Ajá, es que las letras lo son todo, forman palabras, las palabras frases y así nos entendemos, ¡inculto!
ANCIANA: ¿queréis parar ya? ¡Escuchad!Cada palabra que pronunciamos se construye de letras y números, por ejemplo: BESO está formado por dos letras, la B y la E y por dos números el 5 y el 0, si lo juntamos formamos una bonita palabra BE50, que todo el mundo entiende al verla, ¿verdad?. Todas las palabras llevan sus números dentro, ninguna palabra puede formarse solo de letras, como tampoco se forma sólo con números.

Los dos niños se quedaron boquiabiertos y pensativos, cada uno trataba de pensar en un número o en una palabra que no pudiera formarse así, el niño fue el primero en responder y con voz triunfante, dijo:
ÑIÑO: !eso es mentira! yo acabo de pensar en una palabra que no tiene letras.
la anciana le espetó:
ANCIANA: es mejor que digas que eso no es cierto, es más tolerante por si al final te equivocas, ¿no te parece niño? - y con voz paciente prosiguió, - a ver y ¿cual es?
ÑIÑO: pues por ejemplo SOSO.
La anciana se quedó pensativa un momento y después dijo:
ANCIANA:tienes razón se puede construir solo con números, pero... sin embargo, si bien es cierto lo que acabo de decir, dos de esos números también podrían ser la letras S y O y escribirse SO50 ¿no te parece?.
El niño se quedó reflexionando un momento y después acertó a decir:
ÑIÑO: sí, bueno, claro, también, pero...
ANCIANA: No valen peros, si hay peros hay posibilidades, - cortó con voz segura la anciana y volviéndose a la niña le dijo: - y tú dime niña ¿a tí se te ocurre una palabra que no se pueda formar con números?
La niña dudó unos momentos...
ÑIÑA: hmmm, no sé, tengo que pensar un poco, hmmm, a ver, LLORAR, SOL... ah, ya sé, yo sé una palabra que solo se puede formar con letras.
¿cual? - dijeron a un tiempo niño y anciana.
Pues MADRE dijo la niña muy convencida.
La anciana miró a la niña con ojos dulces y extrayendo una sonrisa le contestó: tienes razón, es una palabra que solo se forma con letras. El niño, sintiéndose abatido, bajó su cabeza en señal del vencimiento de su compañera. Entonces la anciana viendo su tristeza le dijo: niño, yo creo que tú eres una personita muy lista, dime: ¿no se te ocurre ninguna forma de escribir MADRE con números? No, contestó el niño, creo que ella tiene razón, los números no valen para expresarlo todo, son un fraude, dijo con apenada voz dejando de pensar. La anciana cogiendo la hoja de papel escribió en grande: MADRE y se lo entregó al niño diciendo: piensa, busca una forma de convertir las letras en esos números y signos matemáticos que tanto te gustan, búscala, porque la hay. El niño, asombrado por tal afirmación miró el papel, volvió a mirarlo pero no encontraba la forma, miraba y miraba, pero nada, tanto tiempo estuvo mirando aquel papel que acertó a caer una gota justo en la mitad de la letra M y en su mente de repente brillando con luz intensa comenzaron a separarse los trazos escritos, y como por arte de magia la M se separó en dos rasgos, primero formando el palo de un 1 con su rabillo (puesto del revés) y luego otro 1 sencillo y al unirlos mentalmente se quedó maravillado con lo que contempló, en su papel se dibujó grande, magnífica una letra con dos 1 enfrentados formando la M (ruego al lector que imagine el primer 1 puesto mirando hacia la derecha ya que no puedo escribirlo aquí) y con mano temblorosa fue haciendo diferentes signos, separando partes en cada letra hasta que consiguió poner toda la palabra, la A /-\, la D, ), la R 2 y finalmente la E, (el 3 al revés).
M /-\ ) 2 E

Los niños se quedaron asombrados sin atreverse a pronunciar ni un sonido.Entonces la anciana, dándoles un beso a cada uno les dijo: recordad siempre que toda palabra puede formarse con números y todo número con palabras, de esa forma nunca olvidaréis que hay que mirar siempre con los ojos en dos direcciones, con varios enfoques, dando la vuelta a todo aquello que creéis imposible de realizar, para que realmente dos personas extrañas, diferentes, alejadas, puedan dejar de sentirse incompatibles y se ayuden y se complementen como dos iguales. Si tan solo buscáis letras en las palabras, os perdéis el encanto de los signos matemáticos, y si tan solo buscáis números, no hallaréis la magia de las letras.

Y al terminar de decir estas palabras llegó una ráfaga de viento que obligó a todos los que allí estaban a bajar la cabeza por un instante y al levantarla... la anciana había desaparecido.
Y desde aquel día, desde aquella parada de autobús, ambos se hicieron amigos y nunca dejaron ya de jugar juntos y construir palabras como AMISTAD, AMOR, con números y letras. Ya de mayores tomaron diferentes rumbos, él se convirtió en un profesional reconocido que avanza en su vida enseñando el valor que tienen los números y ella se ha transformado en una mujercita despierta, cuyo nombre resuena entre ciertos ambientes literarios con prestigio, pero nunca se olvidaron el uno del otro pues gracias a aquella anciana habían comprendido que con generosidad y claridad en el pensamiento se logra formar el lenguaje más bello que puede existir en este mundo, el lenguaje del COMPARTIR o lo que es lo mismo, el lenguaje del

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Este cuento tiene derechos de autor y pertenece a una colección de cuentos infantiles.

lunes, 23 de abril de 2007

martes, 20 de febrero de 2007

Frase para reflexionar

" Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarlo;
cuando veas a un hombre malo, examínate a ti mismo."
(Confucio)

viernes, 12 de enero de 2007

Sonríe!!


- Las ventajas del nudismo saltan a la vista.
- La marihuana causa amnesia y... otras cosas que no me acuerdo.
- Morir es como dormir, pero sin levantarse a hacer pis.
- La inactividad sexual es peligrosa, produce cuernos.
- Hoy en día la fidelidad solo se ve en los equipos de sonido.
- El negocio más expuesto a la quiebra es el de la cristalería.
- Algunos matrimonios acaban bien, otros duran toda la vida.
- El matrimonio es como las libretas de ahorro: de tanto meter y sacar se pierde el interés.
- Cuando todo sube, lo único que baja es la ropa interior.
- Hay que trabajar ocho horas y dormir ocho horas, ¡pero no las mismas!
- Cuando un médico se equivoca, lo mejor es echarle tierra al asunto.
- La música japonesa es una tortura china.
- Le tengo envidia a los mosquitos: siempre mueren entre aplausos.
- Amaos los unos sobre los otros.
- La amistad es como la mahonesa: cuesta un huevo y hay que tratar que no se corte.
(Woody Allen)

lunes, 8 de enero de 2007

Cómo saber quién eres...


Eres una RAZON, una ESTACION, ó para TODA LA VIDA.

Las personas llegan a nuestras vidas por una razón, una estación o para toda la vida. Cuando se den cuenta de cual es ese motivo, van a saber que hacer con cada persona.

Cuando una persona llega a sus vidas por una RAZON, es para cumplir con algún deseo o necesidad que ustedes tengan o hallan expresado. Llegan para ayudarles a atravesar una dificultad, para ser de guías y soporte, ya sea tanto físico, mental o espiritual.
Parecieran ser alguien que envió Dios, y lo son!!! Es por esa razón que ustedes los necesitan y ellos llegan.

Después, sin que nada malo suceda o sin que ocurra ningún inconveniente específico, esta persona hace o dice algo para que la relación no continúe y se rompa.

A veces se mueren.

A veces se alejan.

Y a veces hacen algo para que ustedes se alejen. Lo que debemos entender es que nuestra necesidad fue satisfecha, nuestro deseo se cumplió, su trabajo esta hecho. La súplica que pediste fue escuchada y cumplida, y ahora es tiempo de seguir adelante.

Cuando una persona llega a nuestra vida por una ESTACION, es para compartir, crecer y aprender. Esa persona puede traernos un período de paz, o simplemente hacernos divertir. Ellos deben enseñarnos algo que nunca hemos aprendido ni hecho. Generalmente brindan un tiempo de gran diversión. Créanlo!! Es verdad!! Pero solo por una temporada.

Las relaciones de POR VIDA enseñan lecciones de vida. Cosas que debemos establecer para crecer con una sólida base emocional. Tu trabajo es aceptar la lección, querer a esa persona, y usar eso que aprendiste en todas las amistades y ámbitos de la vida. Se dice que el amor es ciego, pero la amistad nos hace ver...
(Anónimo)

viernes, 5 de enero de 2007

Encontrar la paz interior...


Con solo seguir un simple consejo que leí ayer en un artículo de una revista, finalmente he encontrado la paz interior. Quiero compartir esto...

El consejo, que era realmente sencillo, decía así:
"El camino para conseguir la paz interior reside en finalizar las cosas que has empezado".

Pensé que podía ser un buen consejo, así que miré a mi alrededor y observé cuantas cosas yo había empezado y estaban sin terminar....

Por tanto: Hoy he terminado la botella de whisky, la de vino Reserva Rioja, una de Jack Daniels, el Torres y el Chivas, los 2 tarros de medio litro de Haagen Dazs de chocolate negro belga, una caja de preservativos, el paquete de cigarrillos y un culín de tequila.

No te puedes hacer idea de lo bien que me siento después de haber terminado todas esas cosas.
(Anónimo)

Aprendiendo a decir No

NO:

No es No y hay una sola manera de decirlo. No. Sin admiración, sin interrogantes, ni puntos suspensivos.

No, se dice de una sola manera. Es corto rápido, monocorde, sobrio y escueto.

No, se dice una sola vez. Con la misma entonación.



Un No que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín no es No.

Un No que necesita de explicaciones justificadoras, no es No.

No, tiene brevedad.

No, no deja puertas abiertas ni entrampa con esperanzas, ni puede dejar de ser.

No, aunque el otro y el mundo se pongan patas arriba.

No, es el último acto de dignidad.

No, es el fin de un libro, sin más capítulos ni segundas partes.

No, no se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con símbolos devueltos, ni con pena, aún menos con satisfacción.

No, es No.

Cuándo el No es No, se mirará a los ojos y el No se descolgará naturalmente de los labios. La voz del No, no es trémula, vacilante, ni agresiva, no deja lugar a dudas.

Ese No, no es una negación del pasado, es una corrección al futuro.

Y sólo quién sabe decir No, puede decir Sí.
(Anónimo)

jueves, 4 de enero de 2007

No hay virtud más eminente que el hacer sencillamente lo que tenemos que hacer...

"Persigue metas lo suficientemente pequeñas para que las puedas alcanzar, pero lo bastante grandes para que valgan la pena". Donald Duck

"Si crees que puedes o crees que no puedes tienes razón". Henry Ford "

"Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarlo; cuando veas a uno malo, examínate a ti mismo". Confucio (Kíun Fu-Tsé)

"Aquel que siempre está sin deseos contempla sus perfecciones, pero quien siempre tiene deseos contempla sus límites". Lao Tse

"El que acepta muchas cosas fácilmente, con seguridad tendrá muchas dificultades". Lao Tsé

"Todo debe simplificarse hasta donde sea posible, pero nada más". Einstein

"Cuanto más grande es el caos, más próxima está la solución". Mao Tse-Tung

"El que sospecha invita a ser traicionado". Voltaire

"Puedo resistirlo todo menos la tentación". Oscar Wilde

"Ligero es el peso que se lleva con paciencia". Ovidio

"Ver es creer, pero sentir es estar seguro". John Ray

Simplemente Culo



Simplemente Culo
Expresión que significa: "no me importa nada", o la tan conocida '"hace de tu culo un pito".


Simplemete culo, cuando alguien te viene con alguna gilada, simplemente culo cuando te quieren tirar abajo, simplemente culo cuando las cosas no te salen bien. Cada uno debe valerse de su propio criterio pero ojaldre! tambien escuchemos a aquellos que queremos y que nos quieren. Ahora el resto, el resto simplemente culo.
http://www.demian76.com.ar/whiteframe.htm